4. LAS LEYES Y LA IGUALDAD

2. Contenidos de la clase

- La igualdad en el marco de la Constitución

La aprobación de la Constitución representó un avance muy importante para el conjunto de la sociedad española.

Con la Constitución de 1978 se abrió una puerta para que la legislación española garantizara el mismo trato a mujeres y hombres.

Antes de su aprobación, las leyes españolas establecían la dependencia absoluta de la mujer hacia el hombre.

Existen numerosos ejemplos para enumerar de un pasado relativamente reciente ...

Hasta 1981 las mujeres debían pedir permiso a su marido para poder trabajar, cobrar su salario, ejercer el comercio, abrir cuentas corrientes en bancos, sacar su pasaporte, el carné de conducir...

La mujer casada seguía la condición de su marido en cuanto a su nacionalidad y vecindad civil.

El marido podía disponer de los bienes comunes sin su consentimiento, con la sola excepción de los inmuebles y establecimientos mercantiles.

Hasta el año 1981 la mujer soltera se equiparaba al menor y no podía abandonar la casa sin el consentimiento paterno.

Otro ejemplo de la situación de la subordinación de las mujeres, lo constituye el hecho de que el adulterio de la mujer constituyera causa legítima de separación para el hombre en cualquier caso, sin embargo, en el caso del marido, solamente cuando existiera escándalo público o menosprecio para la mujer.

Las movilizaciones de las mujeres agrupadas en asociaciones, partidos y sindicatos -en 1987 ya había 600 organizaciones inscritas en el catálogo del Instituto de la Mujer- y la aspiraciones democráticas del conjunto de la sociedad, tuvieron una influencia decisiva en la evolución de las leyes y el establecimiento de las distintas medidas que se fueron adoptando para equiparar los derechos entre mujeres y hombres y la creación de los organismos de igualdad.

La Constitución fue aprobada en consulta popular y en ella se define la igualdad como un valor superior de nuestro ordenamiento jurídico, haciendo referencia explícita en el artículo 1.1. y el 14.

Artículo 1.1.- "España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político".

Artículo 14.- "los Españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social".

Además, la Constitución Española, en su artículo 9.2. insta a los poderes públicos a diseñar y poner en marcha las medidas necesarias para que la igualdad entre hombres y mujeres sea una realidad:

"Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impida o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica y social.