2. LA DISCRIMINACIÓN DE LAS MUJERES:
QUÉ ES Y CÓMO SE CONSTRUYE

7. Ideas fundamentales



- Aunque los papeles de los hombres y de las mujeres pueden variar en cada época y cada cultura, la discriminación hacia las mujeres es universal e intemporal.


- El discurso "naturalista" justifica la subordinación de las mujeres por causas biológicas y se traduce en la construcción de una jerarquía entre varones y mujeres. El masculino es el dominante y el femenino el subordinado. Durante siglos teólogos, filósofos, científicos, médicos, fueron afianzando la teoría natural de la subordinación de las mujeres, explicando y justificando que las mujeres estaban en un plano inferior respecto al hombre tanto a nivel físico como intelectual y emocional, alegando que esto era debido a su propia naturaleza.

Las diferencias sexuales en sí mismas no son la causa de las desigualdades entre las personas, ni las justifican. Es la cultura quien interviene, creando identidades diferentes para cada uno de los sexos o lo que es lo mismo, elaborando los sistemas de género. Es entonces cuando las diferencias se transforman en desigualdades.

- Las características y los valores de género se adquieren o se aprenden a través de procesos de socialización, procesos en el que intervienen distintas instituciones sociales como: la familia, el sistema educativo, los medios de comunicación, la religión, las amistades y el entorno, entre otros.

- Es importante no confundir género con mujer. Género no quiere decir mujer. En muchos informes y estrategias para la aplicación de la igualdad se utiliza la palabra género.

Hablar de políticas desde la perspectiva de género o de estudios de género quiere decir que se hace una lectura y aplicación de las estrategias teniendo en cuenta la situación, aportaciones y necesidades de las mujeres y de los hombres.

- En los procesos de socialización perviven estereotipos y roles de género que colocan a las mujeres en una posición de inferioridad con respecto a los hombres y dificultan el disfrute completo de sus derechos como ciudadanas.

- Cada cultura tiende a reinterpretar los estereotipos de género lo que demuestra que las percepciones que tenemos sobre los hombres y las mujeres están socialmente construidas. Existen estereotipos que se vivencian como verdades objetivas y que influyen de forma decisiva sobre las actitudes, las creencias y las conductas.

- Una de las características principales de los estereotipos en general y, en concreto, de los estereotipos de género es que son rígidos y presentan una gran resistencia al cambio al estar instaurados en el conocimiento colectivo.

- Es importante que asumamos que todas las personas somos portadoras de estereotipos y transmisores de los mismos. No debemos permitir que nos impidan elegir libremente y que nos conduzcan a comportamientos discriminatorios. Hay que recordar que las únicas características innatas son las biológicas, el resto son susceptibles de cambio.